Stone Fox y la carrera de trineos

ISBN: 9789563608441

Precio habitual $14.990
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Autor John R. Gardiner
Empaste  Tapa Blanda
Dimensiones  1 x 21 x 13 cm
Páginas 88
Edad 8 a 14 años
Nivel de Lectura Lexile 610L l Guided Reading Nivel P

Un libro sobre la necesidad de luchar por aquello en lo que uno cree. El abuelo del pequeño Willy está en la ruina y deberá vender la granja. El niño, dispuesto a ayudarle, encuentra la solución: ganar, junto a su fiel perra Centella, la carrera de trineos de ese año. Y es que el premio son ¡500 dólares! Pero ¿podrá Willy vencer al indio Stone Fox, el eterno campeón?

"El Abuelo"

"Aquel día, el abuelo no parecía tener ganas de levantarse de la cama.  Permanecía acostado mirando al techo con aspecto triste.

Al principio, el pequeño Willy pensó que le estaba gastando una broma.

El pequeño Willy vivía con su abuelo en Wyoming en una pequeña granja en donde cultivaban patatas.  Vivir del cultivo de patatas era un trabajo muy duro pero a la vez muy divertido, especialmente cuando el abuelo tenía ganas de jugar.

Como aquella vez que el abuelo se disfrazó de espantapájaros y salió al jardín.  Willy tardó una hora en darse cuenta.  ¡Cómo se rieron! El abuelo rió tanto que llegaron a saltarle las lágrimas.  Y cuando lloraba se le llenaba la barba de lágrimas.

Por las mañanas, el abuelo se levantaba muy temprano.  Tan temprano que afuera todavía estaba oscuro.  Encendía el fuego.  Después preparaba el desayuno y despertaba a Willy.

- Date prisa o irás a comer con las gallinas - solía decirle.

Luego, echaba la cabeza hacia atrás y se reía.

Una vez, Willy se durmió.  Al despertar encontró su plato en el gallinero.  Las gallinas lo habían limpiado.  Después de aquello nunca más volvió a dormirse.

Excepto... claro está, aquella mañana.  Por alguna razón, su abuelo se había olvidado de despertarlo.  Entonces fue cuando Willy descubrió una explicación.  El abuelo estaba jugando.  Se trataba de otra borma.  

¿O no?

- Levántate, abuelo -le dijo Willy-.  No quiero jugar más.

Pero el abuelo no respondió.

El pequeño Willy salió de la casa corriendo.

Bajo el porche de la fachada dormía un perro."